1.Descripción tuya como persona. ¿Cómo eres? ¿Qué te gusta?…
Mi familia siempre dice que la palabra que más me define es “superlativa”. No en el sentido de ser superior a otras personas, sino en el de vivir todo con mucha intensidad y pasión, ser muy expresiva y ocupar mucho espacio. Tanto, que cuando me voy, como le dijo un amigo hace mucho tiempo a mi madre, el silencio se vuelve extraño y ensordecedor.
Pero, sin duda, lo que más me define es mi amor por el arte y la creación como vía de expresión. Actualmente me dedico a ello de forma activa y estoy a punto de terminar una obra en la que llevo trabajando más de dos años, cuya temática, curiosamente, conecta directamente con esta pregunta. Se llama “Para cuando no me recuerde”.
Fuera de eso y para terminar con una buena dosis de humildad, soy extremadamente patosa y desorganizada con los archivos (inserto aquí unas disculpas en mayúsculas a mis compañeros y a mi yo del futuro estresada porque no encuentra los archivos).
2. ¿Qué es lo que más te sorprendió de Integra cuando entraste?
Entré hace casi un año. Era mi primera experiencia laboral y estaba realizando las prácticas de un Grado Superior de Realización en las que tenía que crear contenido audiovisual para Integra.
Lo que más me sorprendió fue la confianza y las responsabilidades que depositaron en mí desde el primer momento. Venía de un entorno un tanto duro e injusto, pero aquí me demostraron que el trabajo en equipo sí existe y que si me caía estarían ahí para ayudarme.
También me sorprendió lo que uno puede llegar a comer en esta oficina sin darse cuenta… para mí, un peligro, sin duda.
3. ¿Qué es lo que más te motiva/te gusta de tu trabajo?
Hay dos cosas que me fascinan de mi trabajo:
La primera es la adrenalina, esa sensación de no saber qué pasará en un rodaje o en un evento. Cada proyecto que fotografío o grabo es un reto y una oportunidad de aprendizaje. Me siento muy afortunada de tener un trabajo del que aprendo constantemente.
La segunda, por supuesto, es conseguir conectar y generar un ambiente de confianza con personas a las que estar frente a una cámara les incomoda o incluso les genera conflicto. No hay mayor satisfacción que esa… y, además, ¡¡haces muchos amigos!!
Integra me demostró que el trabajo en equipo sí existe y que si me caía estarían ahí para ayudarme.


La anécdota

Esta anécdota seguro que la recordarán muchos de los que estuvieron allí.
Era el primer Equipo Motor al que iba a fotografiar y, como no podía ser de otra forma, tuve que hacerme notar.
Llegó el momento de la foto grupal y, de repente, cuando todos se colocaron frente a mi lente, me di cuenta de que no había manera de sacarles a todos y escuché la voz de Sergio Labrador diciendo: “Acompáñame”.
Entonces, como si de una broma se tratara, me topé con una escalera metálica vertical, de aerogenerador total, pegada a la pared. Yo iba con vestido largo… subí con mucha esperanza y fe en que mi torpeza no saliera a relucir en ese momento y, entonces: ¡¡POOM!! Entrada triunfal desde una azotea.
Las reacciones fueron de todo tipo: preocupación, exaltación, algunos incluso probaron mi profesión y me hicieron fotos, pero os aseguro que lo que no hubo fue indiferencia jajajaja.
