Soy una persona sociable, responsable y con ganas de aprender siempre algo nuevo. Me desenvuelvo bien comunicándome con la gente y disfruto trabajando en equipo. Me gusta coordinar, organizar y dar forma a los proyectos para que todo avance en la dirección correcta. Desde que tengo uso de razón he sido muy deportista, algo que me inculcaron en casa y que me ha acompañado siempre. El deporte para mí es diversión, desconexión y aprendizaje. En este momento tan especial, en el que acabo de ser padre de un bebé que todavía no tiene ni 4 meses, intento aprovechar los ratos libres para montar en bici de montaña o jugando al pádel o al tenis. Y por supuesto, soy muy fan de la tecnología.
1. ¿Qué es lo que más te sorprendió de Integra cuando entraste?
Lo que más me sorprendió al llegar a Integra fue el equipo humano. Alexia, a pesar de ser muy joven, me transmitió desde el primer momento una profesionalidad increíble y una simpatía que me dio mucha confianza y que es justo lo que María, la directora del departamento, depositó en mí. María es una de esas personas con las que te sientes de 10 en cualquier momento, porque transmite mucha cercanía. Cristina y Sergio me apoyaron desde el primer día y me ayudaron en todo lo que necesité, lo que hizo que la adaptación fuese muy rápida. Y qué decir de Carmen… sinceramente, no sé qué hubiera hecho sin ella, porque ha sido clave para centrarme y poder dar lo mejor de mí.
2. ¿Qué es lo que más te motiva/te gusta de tu trabajo y de Integra?
Me encanta ver cómo un equipo coordinado puede lograr grandes resultados, y me siento realizado sabiendo que contribuyo a que eso ocurra. La confianza que se me ha dado aquí me anima a dar lo mejor de mí cada día y a seguir creciendo profesionalmente.
Venir a trabajar con ilusión es lo que de verdad te hace saber que estás en el lugar en el que quieres estar.
Venir a trabajar con ilusión es lo que de verdad te hace saber que estás en el lugar en el que quieres estar


La anécdota

Recuerdo una reunión complicada con un cliente muy exigente. En un momento clave, mis compañeros me escucharon, entendieron lo que necesitaba y, en ese mismo instante, ejecutaron lo necesario para ayudarme a salir de la reunión con éxito (gracias, Carlos y Susana). Ese detalle me dejó claro que vamos todos en el mismo barco y que aquí hay un equipo de verdad.
