En B2B no tenemos un problema de presencia en redes sociales. Tenemos un problema de enfoque.
La mayoría de las marcas publica con regularidad, cuida el diseño y mantiene un tono correcto. Sin embargo, cuando miras sus perfiles con distancia, surge una pregunta incómoda: ¿qué diferencia realmente a esta empresa de cualquier otra de su sector?
Ahí está el fallo. El social media B2B se ha llenado de contenido bien ejecutado… pero pobre en criterio.
El error de partida: usar las redes como tablón de anuncios
Muchas estrategias B2B siguen girando alrededor de lo mismo: publicaciones corporativas, eventos, lanzamientos, notas de prensa adaptadas a formato post y algún contenido “educativo” genérico para equilibrar.
El resultado es previsible. Perfiles que informan, pero no influyen. Que comunican actividad, pero no construyen una posición.
Si una empresa solo habla de lo que hace, nunca será percibida como una referencia. La autoridad empieza cuando una marca demuestra que entiende el problema del cliente mejor que el propio cliente.
Eso exige cambiar la pregunta: dejar de pensar “¿qué publicamos esta semana?” y empezar por “¿qué sabemos nosotros que merece ser explicado?”
Cómo se construye autoridad en social media B2B (de verdad)
La autoridad no se genera con tips sueltos ni con tendencias recicladas. Se construye cuando una marca es capaz de ordenar el caos de su sector y ofrecer una lectura clara y útil de la realidad.
Un ejemplo sencillo: en lugar de publicar “tendencias en digitalización”, una empresa B2B con criterio explica por qué muchas iniciativas de digitalización fracasan, qué decisiones suelen tomarse mal y qué señales alertan de que un proyecto va a descarrilar.
Eso no es contenido inspiracional. Es conocimiento aplicado. Y eso posiciona.
Las marcas que construyen autoridad hacen, de forma constante, tres cosas:
Primero, explican problemas reales con profundidad. No se quedan en el titular. Bajen al barro: procesos que no funcionan, decisiones que se toman por moda, errores habituales que nadie reconoce en público.
Segundo, ponen contexto. En B2B nada es universal. Cuando una marca explica en qué casos una solución tiene sentido y en cuáles no, transmite honestidad y experiencia. Decir “depende” también es una forma de liderazgo.
Y tercero, conectan ideas a lo largo del tiempo. No publican piezas aisladas. Construyen un discurso. Hoy hablan del problema, mañana de sus causas, más adelante de cómo abordarlo y, solo cuando toca, de cómo lo trabajan ellos.
Menos consejos genéricos, más decisiones claras
Uno de los grandes males del social media B2B es el abuso del consejo fácil. “Cinco claves”, “tres errores”, “lo que debes hacer”. Contenidos que no están mal, pero que no dicen nada que no se haya dicho ya.
La autoridad aparece cuando una marca se atreve a decir qué haría ella y por qué.
Por ejemplo: en lugar de recomendar “alinear marketing y ventas”, una empresa con experiencia explica cómo se rompe esa alineación en la práctica, qué fricciones aparecen entre equipos y qué decisiones organizativas suelen marcar la diferencia.
No es una receta. Es una visión basada en experiencia. Y eso es justo lo que busca un decisor B2B.
El papel clave de las personas en el discurso B2B
Otra diferencia clara entre publicar contenido y construir autoridad es quién habla.
Las marcas B2B que influyen no se esconden detrás del logo. Dejan que hablen las personas que saben: consultores, responsables de área, perfiles técnicos, líderes de proyecto.
No para convertirlos en “creadores de contenido”, sino para poner su criterio al servicio del relato de marca.
Un post de un consultor explicando por qué no recomienda cierta solución en determinados casos vale más que diez publicaciones corporativas neutras. Porque suena real. Porque es específico. Porque transmite experiencia.
Qué cambia cuando una empresa construye autoridad en redes
Cuando el social media B2B se trabaja desde esta lógica, pasan cosas distintas.
Las conversaciones cambian de nivel. Los leads llegan más cualificados. Las reuniones empiezan con frases como “os sigo desde hace tiempo” o “he leído vuestra reflexión sobre este tema”.
La venta deja de empezar en el producto y empieza en la confianza.
Y eso no se consigue con más publicaciones, sino con mejores decisiones editoriales.
Dejar de publicar por obligación
Construir autoridad exige renuncias. Renunciar a opinar de todo. A seguir cada tendencia. A publicar cuando no hay nada relevante que decir.
Pero lo que se gana es mucho más valioso: una posición clara, reconocible y difícil de copiar.
Porque el contenido se puede replicar. El criterio, no.
Y si quieres pasar de publicar a construir autoridad
Trabajar las redes sociales en B2B no consiste en llenar un calendario, sino en definir una mirada, un discurso y una forma coherente de estar en el mercado.
Si tu empresa necesita dejar atrás una presencia correcta pero irrelevante y empezar a construir una estrategia de social media alineada con negocio, marca y conocimiento real, en Integra acompañamos ese proceso desde la reflexión hasta la ejecución.
Descubre cómo trabajamos la gestión de redes sociales en entornos B2B y empieza a convertir el conocimiento de tu equipo en una autoridad reconocible.
